Lo que nos trajo 2009 en los servicios financieros

Habrá que esperar unas semanas para consolidar los datos macroeconómicos del último trimestre del 2009 y entonces se podrá hacer un ejercicio comparativo de la evolución de la crisis con respecto al 2008. Sin embargo, si se puede hacer un resumen de los hechos relevantes que han tenido consecuencias en los servicios financieros. A eso dedicaremos esta semana ‘La Bolsa y la vida‘, conscientes de que la selección de los hechos tiene una conotación subjetiva.

En el ámbito internacional es necesario destacar las dos cumbres del G20 ampliado, celebradas en abril y septiembre de 2009, en las que “se estrenó” el presidente Barack Hussein Obama cuya toma de posesión en Enero se convirtió en un hecho histórico que generó muchas esperanzas de cambio, particularmente en el mundo financiero. Durante 2009 se sucedieron las declaraciones y compromisos de cambios por parte de los líderes mundiales, aunque pocos se han hecho efectivos, por lo que seguimos esperando la ‘reforma profunda’ del sistema financiero que ponga en el centro del mismo los intereses de los ciudadanos.

En el aspecto doméstico muchos españoles descubrieron en 2009 que sus hipotecas tenía ‘suelo’, y que por mucho que bajaran los tipos de interés, y particularmente el Euribor, no verían reflejadas dichas bajadas en sus cuotas mensuales. Otros muchos descubrieron la sangría que iba a suponer para ellos los ‘productos derivados’ (seguros de cambios, clips, swaps,…) asociados a sus créditos y préstamos. Al mismo tiempo las PYME seguían ‘asfixiadas’ por las restricciones crediticias aplicadas por las entidades financieras. Sin olvidar las ‘dudas’ que se han cernido sobre la viabilidad de las Cajas de Ahorro, en particular con la intervención de Caja Castilla-La Mancha y la puesta en marcha de un fondo de ayuda para el proceso de fusiones. ¿Y qué decir del culebrón de Cajamadrid que ha dejado clara la sumisión de los órganos rectores y gestores de las Cajas a los partidos políticos y a sus luchas intestinas?

Para finalizar este resumen, no podemos olvidar el llamamiento que D. Juan Carlos hizo en su tradicional discurso navideño: la necesidad de un pacto entre las fuerzas políticas y los agentes sociales para afrontar estos momentos de crisis. En ‘La Bolsa y la vida‘ fuimos de los primeros en solicitarlo y seguimos haciéndolo. Gracias de nuevo a los casi 10.000 firmantes del ‘Manifiesto Ciudadano‘, al que desgraciadamente los partidos políticos y agentes sociales han hecho hasta ahora caso omiso. ¿Será posible durante 2010? Debería serlo.

Reiteramos nuestro mejores deseos para 2010 para todos los lectores y ‘escuchantes’. Gracias por estar ahí, por hacernos llegar opiniones y consultas que nos animan a seguir en la difusión de la cultura financiera y bursátil.

Toda la información sobre ‘No es un día cualquiera‘ la pueden encontrar en su web.

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