El mundo al revés.

Pido disculpas a todos aquellos que han accedido a esta bitácora desde el 15 de julio pasado y que no han encontrado nada relacionado con lo ocurrido en el mundo financiero-económico desde entonces. El responsable soy yo, y mi silencio ha sido voluntario.



Necesitaba que mi cerebro descansase durante un tiempo. Creo que la vorágine informativa, y reactiva, inmediata, daña al cerebro humano porque la evolución del cerebro es mucho más lenta que la velocidad a la que tiene que integrar el bombardeo informativo al que hoy en día está sometido…sin dejarle el tiempo necesario para la reflexión. Mi creencia se alinea con la teoría denominada 2P2I o PIPI, a la que algunos psicólogos e Ignacio Ramonet han hecho referencia hace mucho tiempo.


La información es hoy en día Permanente, Inmediata, Planetaria e Inmaterial (PIPI) y, sin darnos cuenta, el cerebro termina por desvariar porque, por lo menos el mío, no ha sido concebido para responder “on-line”. Necesita tiempo para almacenar, digerir, analizar, comparar…y expresar sus conclusiones, pero sin embargo le he forzado durante muchos años a responder inmediatamente a las estímulos informativos que le han martirizado segundo a segundo. Quizás el cerebro de mis hijos se haya conformado de otra forma, y digo esto porque he constatado que son capaces de manipular aparatos de juegos interactivos diversos y variados apretando botones a una velocidad que yo soy incapaz de alcanzar.




Lo que me pregunto, tras este período de silencio, es en qué estado se encuentran los que hoy en día toman las decisiones en el mundo, líderes que dejan de estar lejos de ser jóvenes. Mi conclusión es que el fenómeno PIPI les ha perturbado su cerebro. No saben qué hacer, y reaccionan al primer estímulo mediático, que hoy en día lideran los famosos mercados financieros. El mundo al revés.


Los mercados financieros deben estar regulados por los gobiernos…pero son los gobiernos los que están siguiendo las pautas de los mercados financieros, mercados dominados por los bancos a los que los gobiernos han tenido que ayudar para que el sistema y modelo económico actual no se desmorone…¿No parece esto un tema de locos?.


¿Quién ha puesto el dinero que ha permitido salvar al sistema financiero?. Nadie lo duda: los gobiernos…es decir: la ciudadanía. Para ello los gobiernos han tenido que endeudarse, y las agencias de calificación crediticia (que viven entre otros de los bancos) han rebajado la calificación de la deuda de dichos gobiernos (incluido el de USA) por considerar que habían sobrepasado su porcentaje de endeudamiento con respecto al PIB…¡Manda narices!.


Y ahora, los que vamos a pagar la deuda que ha permitido que el sistema financiero se salve somos los que tenemos que seguir “apretándonos el cinturón”. No solamente eso, debemos incluir en nuestra Constitución que nuestros hijos y nuestros nietos (que no se pueden expresar sobre esta decisión) deberán pagar prioritariamente las deudas que los descerebrados que nos gobiernan han contraído, sabiendo que por lo menos uno de los que han puesto encima de la mesa esta norma lo tiene muy difícil para poder aplicarla en su propio país. Me refiero al todavía presidente Sarkozy.


Repito, esto es de locos, y por ello creo que nuestro cerebro necesita el tiempo necesario para reflexionar. Por lo menos el mío.

Un cordial saludo

Paco Álvarez

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