Planes de pensiones…cacerolas, vajillas, tabletas…etc

Como es habitual durante los último meses de cada año, las entidades financieras nos machacan con las campañas publicitarias relativas a los planes de pensiones, prometiéndonos “el oro y el moro”, pero sobre todo utilizando “un anzuelo” generalizado que consiste en “regalarnos” objetos diferentes y variados o unos intereses de bienvenida en caso de traspaso de una entidad a otra. Como vengo diciendo desde hace tiempo podemos preguntarnos si la función de las entidades financieras es la de comportarse como supermercados (“compre 2, llévese 3 por el mismo precio…y además le regalamos una cafetera”) o la de comportarse como asesores cuya prioridad debiera ser vender el producto financiero adecuado al perfil del cliente y realizar después una gestión profesional del producto. ¿En qué medio de comunicación hemos podido ver, oír o leer, que una entidad financiera explique qué es un fondo de pensión, tipos de fondos existentes, ventajas e inconvenientes…etc? Desgraciadamente en ninguno. Asistimos, eso sí, a una lucha encarnizada en la que las entidades se pelean entre ellas para demostrar que su regalo es el de más valor: “el de enfrente te regala unas cacerolas y yo un televisor de plasma…elige…”…

Este comportamiento, que debería dar vergüenza a todo el sector de servicios financieros, debe erradicarse, pero no solo eso, habría que obligar a las entidades financieras a que expliquen en prioridad, y con todo detalle y simplicidad, las características de los productos que venden. Por ejemplo, no me parece difícil explicar que el ahorro que dediquemos a un plan de pensiones no lo podremos recuperar, salvo raras excepciones, hasta el momento de la jubilación. Cuando se habla de las ventajas fiscales de los planes de pensiones, argumento generalizado que se utiliza también como “gancho”, hay que ser precisos. Es cierto que puede uno deducirse del IRPF las aportaciones que haga a un plan de pensiones…pero con límites. Si se tiene menos de 50 años podemos deducirnos un máximo de 10.000 euros, y con más de 50 años un máximo de 12.500 euros, sabiendo que en realidad se trata de una ventaja fiscal diferida puesto que pagaremos impuestos sobre esas cantidades acumuladas cuando nos jubilemos, y sabiendo también que los gobiernos, en función de argumentos diferentes y variados han modificado y pueden modificar dichas ventajas fiscales. Por ejemplo, hasta el año 2006 solo se tributaba, en el momento del rescate, sobre el 60% del ahorro acumulado…y el señor Solbes modificó la regla puesto que, a partir de ese año se tributa por la totalidad de lo rescatado…y ahora llega el señor Montoro y decreta que, a partir del año que viene al ahorro acumulado en el plan hasta el 2006, para el que se mantuvo lo del 60%…pues se aplicará un 70%…¡Vaya usted a saber lo que ocurrirá en los años venideros!…

Otro aspecto sobre el que se debe dar todo tipo de detalle es el de la rentabilidad. Aconsejo la lectura del siguiente artículo publicado en la web de Rankia, elaborado a partir de las estadísticas publicadas por Morningstar, entidad especializada en fondos. Este artículo empieza diciendo: “De los 489 planes de pensiones con al menos 10 años de antigüedad solo 6 superan una rentabilidad media actual del 3%…en cambio 196 planes (el 40% del total) están en negativo, y los otros 24 han dado entre un 2% y un 3%”…Para los que quieran tener más detalles sobre los planes de pensiones aconsejo acceder a la web de Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones). En esta web el histórico de la evolución de los planes abarca 24 años, siendo muy interesante la información porque además separa los planes por sus características, es decir individuales-renta fija, renta variable o mixtos.

Finalmente hay que tener en cuenta las comisiones de gestión y de depósito sobre las que las entidades financieras hacen poca o nula publicidad. Estas comisiones se pagan a las entidades independientemente de la rentabilidad del plan…aunque sea negativa. La comisión de gestión puede alcanzar un 2% pero estos últimos años han bajado y se encuentra en torno al 1%.

No me parece que haya que tener un diploma de experto financiero para comprender lo anteriormente descrito, permitiendo así que las personas que aún tienen la suerte de ahorrar dinero puedan tomar la decisión adecuada comparando los planes de pensiones con otros productos en vez de tomar decisiones en función de que les regalen una cafetera, una vajilla o un juego de sábanas, con manta incluida…

Respetado seguidor de “La bolsa y la Vida”, retomo la frase con la que termina el artículo de Rankia al que he hecho referencia: Cuando un empleado de una entidad financiera te ofrezca cacerolas coméntale lo anteriormente descrito…

Buenas noches y buena suerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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