Charlie Hebdo

Siento un enorme dolor en estos momentos, dolor profundo, de esos dolores profundos que son generados por la pérdida de seres queridos que han sido referencias en mi vida. En este caso…además…asesinados.

Para los seguidores de esta web que aún no lo sepan tengo que decir que la cultura francesa ha sido para mí “la luz” que me iluminó para ser lo que soy, y que el sistema educativo francés, gratuitamente, me regaló dicha luz a pesar de ser hijo de emigrantes españoles. Por ello me siento orgulloso, después de haber vivido 30 años en Francia, de tener la nacionalidad francesa…que comparto también con mucho orgullo con mi nacionalidad española.

Entre los muchos referentes que forman parte de mi educación francesa se encuentran sin lugar a dudas los que compartieron conmigo en París los eventos de mayo del año 1968…y entre ellos los que terminaron por crear Charlie Hebdo, una publicación que, haciendo reír, describía cosas muy serias y hacía reflexionar constantemente sobre el devenir de una sociedad cuya construcción estaba, y sigue estando, basada en el dios dinero, apoyado por gobiernos de derechas y de izquierdas, y por creencias religiosas absolutistas generadoras de odio que prometen la felicidad en el “más allá”…hagas lo que hagas por tu dios…hasta matar o inmolarte en matar si es necesario…

No pensemos únicamente en el islamismo integrista con respecto a los últimos acontecimientos…miremos en el  retrovisor de la historia para constatar las atrocidades y las masacres que se han cometido en nombre de Dios, ese Dios que, si existe, no debe estar muy orgulloso de las acciones de las diferentes religiones que le revindican…sobre todo cuando piden que se mate.

Debemos hacernos muchas preguntas con respecto a lo que las religiones generan, respetando al mismo tiempo a todos aquellos que creen en algo y lo hacen pacíficamente. El hecho que da lugar a estas líneas no tiene nada que ver con estos últimos, pero si tiene que ver con una realidad que asesina, con atentados terroristas que no solo impactan directamente a los países occidentales.

Creo que podemos constatar que los asesinatos toman más relevancia cuando tienen lugar, por ejemplo,  en Nueva York, en Madrid, en Londres…o en París. ¿Qué pasa cuando hay miles de muertos en Paquistán, en Afganistán, en Siria, en el Cairo…etc?…O cuando se violan a miles de mujeres o se someten a miles de niños a utilizar armas en África en nombre de no sé que Dios…

Esto es de locos…pero ¿Quién o quienes han generado la locura?

Mi respuesta es simple…y ya la he expresado varias veces…La responsabilidad recae en el modelo económico imperante, modelo en el que hemos sido educados  y que muchos de nosotros defendemos. El dinero por el dinero. El dinero que ha mantenido y mantiene a reyezuelos o dictadores de países pobres de los que los países occidentales han sacado y siguen sacando beneficios económicos, importándoles un bledo que sus habitantes tengan, o no tengan, lo mínimo necesario para sobrevivir, o la mínima cultura que les permita deshacerse de dichos reyezuelos o dictadores, o evitar que sus cerebros incultos sean poseídos por integristas religiosos  que llegan a convencerles  de que la solución es matar para vivir mejor…aunque sea “en el otro mundo”…¿Cuánto nos gastamos en cultura, en enseñar a los seres humanos que existe una forma de discrepar sin matarnos entre nosotros? ¿Cuánto nos gastamos en armas para que nos matemos los unos a los otros, y cuántos beneficios económicos se generan con la venta de armas?…¿Para defender la democracia?…Ya está bien de falacias…

Pido perdón a todos aquellos que están leyendo estas líneas y que quizá lleguen a la conclusión de que estoy mezclando “churras con merinas”. Pueden tener razón porque confieso que lo ocurrido en París con Charlie Hebdo ha puesto mi cerebro en un estado de tormenta de recuerdos y de reacciones diversas y variadas que intento controlar como puedo. Cualquier muerte, y sobre todo cualquier atentado terrorista, genera ese dolor no relacionado con enfermedades, pero ocurre que las muertes y atentados que impactan a seres más cercanos tienen una profundidad particular.

Gracias Cabu, gracias Wolinsky, gracias  Charb, gracias Tignou, gracias Cavanna, gracias Siné, gracias Delfeil de Ton, gracias a “Hara-kiri”, gracias a todos aquellos, vivos o muertos, que convirtieron “Hara-kiri” en Charlie Hebdo, gracias a “La Gueule Ouverte”, por haberme educado en valores…riéndome. Siento, con profundo dolor, que algunos de vosotros hayáis sido asesinados, y lo único que se me ocurre, para daros el homenaje que os merecéis, es preguntar a los que leen estas líneas…¿Qué hacemos concretamente, en el día a día, yo, tú, para que la libertad de expresión no desaparezca y para que el modelo económico vigente no nos lleve a la catástrofe? ¿Qué hacemos concretamente  para que nuestro vecino y nuestros hijos comprendan, independientemente de las creencias que tengan, que discrepar y matar son dos cosas totalmente diferentes?. ¿Qué hacemos, concretamente, para que el modelo económico cambie?

En cualquier caso los que participamos en la elaboración de esta web hoy lo tenemos claro: SOMOS, más que nunca, CHARLIE HEBDO.

Buenas noches…y buena suerte.

Paco Álvarez

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